viernes, 9 de febrero de 2018

Zascas



El zasca se ha puesto de moda, es una realidad.

Para ser un verdadero zasca, tiene que ser elegante y bien documentado. A tiempo, ni tardío ni mucho menos insultante. Debe ser una lección magistral, basada en la realidad.
Cuando se cumple estos requisitos el zasca es una reprimenda que sólo tiene la callada por respuesta o una disculpa.

A mi parecer no se podía caer más bajo al hacer una descripción de "como ser español" recurriendo al topicazo y al insulto fácil. Lo más normal es que se responda con maestría por parte de un periodista  que no  llega la redacción del pomposo The Times con chanclas y calcetines blancos, rojo como un salmonete y harto de sangría después de unas vacaciones en Torremolinos, eso si, con puntualidad británica. 


Resulta que un periodista escribió en el especial de The Times del 21 de enero sobre 'Cómo ser español'. Imagínense como ardían las redes sociales.  El  "ocurrente" Chris Haslam ha pedido disculpas por su reportaje, que asegura que escribió en tono humorístico, no se yo...pero el zasca del periodista de ABC, le debío dejar el cogote en carne viva.


Para puntualidad, la que hacia  gala un Lord que presentó su dimisión al llegar dos minutos tarde a su trabajo. Una pena. Un ejemplo. Pero tampoco hay que hacer una tragedia, ¡hombre por un día....! Zasca para el que se "rasca" en el trabajo.

Pues aquí seguimos esperando a Puigdemont, este personaje no tiene puntualidad británica, pero si una jeta como el mármol. Tengo que reconocer que no he visto un personaje más impresentable y que más rios de tinta haya vertido en estos últimos años. Este personaje, me pregunto ¿se entera de los zascas que recibe a diario?

Podríamos hablar de Donald Trump para adornar el post y de su pelo, ahora supuesta peluca, al publicarse unas imágenes donde, su supuesto bisoñé es descompuesto por una inoportuna ráfaga de viento al subirse a su avión. Una anécdota. Pero si encima su pelo barnizado es falso y esconde una calva...entonces todo él es pura farsa y nos hace preguntarnos, que esconde el todopoderoso magnate metido a presidente...."debajo de su pelo" porque los secretos de la Casa Blanca son para dar zascas a diestro y siniestro, nunca mejor dicho, siniestro.

Pero lo realmente grotesco es oir  de una diputada de la venida a menos, formación morada Podemos, el palabro "portavoza". Ha traido cola y no coló. Irene Montero defiende el palabro, para dar visibilidad a la mujer. 

Mire usted, le diría yo a su señoría, si quiere dar visibilidad a las mujeres, apártese usted. Retírese usted, deje sitio a las mujeres que realmente valen y dedíquese a otra cosa, mariposa. Porque la incultura de la que ha hecho gala, es para tener la vergüenza del Lord que dimitió por llegar dos minutos tarde a su trabajo. En su caso creo que han llegado muy pronto a la política y claro, son como el supuesto bisoñé de Trump, que viene una ventolera y se los lleva para adelante, desmontado peregrinos argumentos.

Y como en el torero que sale al quite,  no para defender a la Sra. Montero, aparece  el ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, y en un ejercicio de ironía, espeta: “Vamos a mejorar mucho el sistema educativo en España".  Parafraseando a otro personaje mediático, el sistema educativo ciertamente es un "monumental zorullo" y la Sra. Montero, víctima de él, por vergüenza torera y para no dar mal ejemplo en los colegios, debería  dimitir. 

Y que decimos del zasca estratosférico que recibió el Sr. Iñigo Errejón, por una profesora universitaria en Twitter, siendo Tendencia, recibiendo más cinco mil retuits y miles de "me gusta" además de cientos de felicitaciones a la profesora.
Ayer lo leía en ABC Andalucía y hoy en la edición nacional. Es un zasca de vuelta al ruedo, de dos orejas, rabo y salida a hombros por la puerta grande de la educación, el sentido común y de la persona que habla desde su experiencia personal. 


Del chaval no sabemos nada más sólo que cobró una beca por contar casas vacías, a razón de 1.800 euros mensuales, sin dar palo al agua. Interesante estudio....me imagino que hecho con una bola de cristal.



Como si de una faena del maestro Enrique Ponce se tratase, la profesora, toreó lento, con elegancia, alargando la faena, entrando a matar y de una certera estocada, ganarse el aplauso del público.

"Es mezquino que se utilice a las mujeres para hacer demagogia". Salida a hombros por la puerta grande.

Por último cito a Jorge Martinez, el cantante y guitarrista de Los Ilegales: "para insultar, Quevedo. No ha habido otro...." y aquí lo dejo por hoy.


@jcebreros20