domingo, 17 de diciembre de 2017

Victoria Secret, Papa Noel, un emprendedor y el Tio de las Almendras.



Son días de buen rollito, buenas intenciones, grandes cenas y si me preguntan, grandes derroches. Este año he visto que sale más barato ir una semana a Nueva York que comprar todo lo que un retoño le pide a los Reyes Magos y al gordinflón de barba blanca, vestido de rojo, que viene con los nórdicos a Los Pacos en Fuengirola. Papa Noel, un anciano que nunca envejece y que como los abueletes del turismo sanitario, ha venido para quedarse, le ha gustado España, le pagamos la prótesis de rodilla a cambio de que nos deje regalos. Ese turismo es de una cierta edad pero muy educado, las cosas como son.

Calle Larios en Málaga, seis y media de la tarde, miles de personas vemos a través de la pantalla de nuestros móviles, lo que sucede a unos metros del suelo. Una impresionante bóveda de luz, que junto a la música hace que Málaga se llene de magia, de foráneos y que nos visiten de los ciento un pueblos de nuestra provincia y que sea un destino codiciado para los de otras provincias. Todo el mundo quiere ver, fotografiar y grabar en video lo que que ya otros han hecho antes. Un reportero detrás de cada móvil. Y un selfie para inmortalizar el momento de cosquilleo en la barriga que produce el espectáculo.

Yo he estado un par de veces, pero no me quiero ni imaginar cuando Victoria Secret despliegue sus alas de ángel bajo la bóveda de luz y sonido. Muchos curiosos este próximo miércoles en Larios Street.
Esa esquina de oro donde van a abrir una tienda de lencería, puede ser el corner de España. Va a dar que hablar y que criticar,  porque para criticar, no por que  "el tio de las almendras" tiene su negocio enfrente, si no porque en Málaga criticamos lo nuestro y lo ajeno, no nos damos cuenta de donde vivimos pero si de todo lo que hace el vecino.

Málaga a la vanguardia, con sus particularidades. Porque Málaga, es la niña mimada que nunca está contenta, que es mirada con envidia por otras ciudades, que mira con recelo a otras capitales y  a la que más de una vez hay que darle una colleja "desde el cariño", por supuesto. No nos quitamos el complejo de provincianos, cuando somos modernos, pero nos damos codazos, unos para salir en la foto y otros para salir de la foto.

Me encanta pasear por sus calles, desde luego bares no me faltan donde sentarme a tomar una caña con unas aceitunitas. Hay tantos que me pregunto, si esos emprendedores, lo han montado con inteligencia, porque abrir un bar donde hubo un bar, me parece que no es muy buena idea. Cuando un negocio falla, es posible que sea por no planificar antes. Quizás un bar para servir paellas a los cruceristas no sea la mejor idea.

Vivimos del turismo, la oferta cultural se está multiplicando, Málaga ya no es solamente de Picasso, ni Antonio Banderas interpretando a Picasso. No, podría ser mucho más, pero nos falta inteligencia para explotar esos recursos.
¿Alguien se ha preguntado porque los grandes espectáculos, ya sean conciertos, musicales, teatro y un largo etc, hay que verlos en Madrid o Barcelona?
¿O por qué un Festival de Cine que va a cumplir 20 años, no tiene el caché que tienen otros Festivales?

No se por qué estoy mezclando Navidad e inteligencia para emprender, ahora que está de moda ser emprendedor o emprendedora. Por algo será, si me leéis posiblemente lo deduzcáis vosotros mismos.

Seguro que os habéis dado cuenta de cuantas emprendedoras y emprendedores tenemos, unos triunfan y otros no. Es cuestión de inteligencia, de saber trazar un plan, antes de materializarlo. De empezar una casa por los cimientos y no por el tejado. Estudiar el mercado, observar las necesidades, las carencias de una ciudad, prospectiva e inteligencia, así si llegaremos a donde todos queremos llegar. Aunque siempre tendremos el típico "cuñao", que se sentará junto a ti, en la cena de Nochebuena y te calentará la oreja, diciéndote que el proyecto del Astoria debería ser un Hiperchino o un macro puesto de almendras....
Tontos más que botellines. Y  eso que no hemos tocado la Semana Santa...eso es otro debate.

@jcebreros20








domingo, 17 de septiembre de 2017

De independentistas, terroristas y un tonto contemporáneo.



No dejo de sorprenderme a diario en redes sociales, confieso que a mis cuarenta y tantos y con más de veintimuchos conectado a Internet, no dejo aprender y gracias a Dios y a Santa Tecla patrona de Internet, por estar escarmentando y experimentado en cabeza ajena.

Hoy dando una vuelta por Twitter, ese gorgojeo a modo de sentencia, con foto, que es un tuit de un señor residente en Málaga, que no sólo defiende que Andalucía sea otra república independiente, como la casa del anuncio de IKEA, sino que apoya el "proceso" de independencia de Cataluña. Que me digan donde ubicamos a este tipo de personas. La verdad es que es tan curioso como surrealista. Y tiene hasta su legión de palmeros, no sabemos si por bulerías.

No creo en la independencia ni de Cataluña y menos de Andalucía, para nada. Es más, firmaría que todo independentista tiene unos intereses muy claros, que van más allá del corazón, del romanticismo y de la tontería contemporánea, de la que que estamos muy hartos el noventa por cien de los españoles, incluyendo a los republicanos y los monárquicos. Los independentistas no son una ONG y los que quieren la sucursal de Cataluña en Andalucía, tampoco. Menos lobos, que aquí hay gato encerrado. Si no al tiempo. 

Pues todo ésto viene, a que a los monigotes, como el que firma estas torpes lineas,  le llega el día en el que un tonto contemporáneo, le impulsa a escribir, ha sido mi musa, mi fuente de inspiración que ojalá no se agote y pueda estar todas las semanas en las redes sociales, contando cosas.

Y es que un buen día, me hicieron reflexionar. Occidente y concretamente la anciana Europa, está estresada, tiene en España el problema del separatismo, Reino Unido con su problema del Brexit.

Ahora un tirano sobrado de peso, que vive y no deja vivir a sus compatriotas norcoreanos, le ha dado por tirar misiles, ¡a ver si le da a alguien y la vamos a tener!, Putin, Trump, todos estresados. Excepto el mal llamado Estado Islámico, Daesh, que tiene todo el tiempo del mundo. Ese es el verdadero problema.

Muchos memes he visto sobre el hijo de La Tomasa, el cordobés, convertido a yihadista, os aseguro que no habla haciendo chistes, sus amenazas son reales, por cierto La Tomasa no ha entrado en el talego porque se arrepintió y el juez lo estimó. La justicia y sus lagunas.
Barcelona, Londres, París, Bruselas y lo que te rondaré morena, porque este problema no tiene una solución a corto plazo. Este problema, como dijo alguien en alguna ocasión ha llegado para quedarse. Por desgracia, muchos nos acostamos pensando donde será el próximo atentado.

Mucho analista con los Master a medio terminar, que no sabemos si llevaban chupete, cuando mataron a Miguel Angel Blanco, cuando liberaron a Ortega Lara después de mas de quinientos día de cautiverio en manos de ETA,  si éstos son los expertos, a los que se supone que hay que seguir, es que ha salido una nueva clase de friki y nos hemos vuelto chalados. Gracias a Dios no son los únicos expertos. Muchos son menos mediáticos y más discretos y  están más  preparados.

Y mientras, nuestro tonto contemporáneo malacitano (con premio), apoyando el independentismo catalán, esta vez en Madrid, pero desde redes sociales, no se si se le ha olvidado que un etarra, si, de esos que asesinaron al concejal Martín Carpena, también apoya lo mismo que él apoya.

No quiero que el tonto contemporáneo, malagueño o residente en Málaga,  que quiere una república en Andalucía, se olvide que a Martín Carpena, lo mataron en Málaga una noche de sábado, no se a él, pero a mi no me pilló el asesinato por minutos. 

Después tuvimos el 11M y a partir de  ahí, trece años sin atentados, gracias a que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de España y Servicios Secretos,  que velaron por nosotros en silencio. 
Después vinieron los atentados de Barcelona y Cambrills y nuestro tonto contemporáneo, no sabemos que opinión tiene como republicano y si desconoce que ante una amenaza global, lo mejor es la unidad, la prevención y mucho bemoles.

Más de un rojo de toda la vida, de esos de la vieja izquierda, entre dientes, ha tenido que decir si viviese Franco, el problema ya estaba arreglado.
El de Daesh, me temo que no.

@jcebreros20




domingo, 30 de abril de 2017

"A cualquiera puede sucederle"

Pasaba mucho tiempo con Juan Luis, nos criamos juntos, crecimos juntos, fuimos al colegio, al instituto, a la universidad.
Jugábamos a basket, salíamos de copas. Nos gastabamos bromas y tengo que reconocer que a las chicas se las llevaba de calle,
 me venía muy bien a mi, que soy un gran tímido. Alguna que otra vez ligué gracias a él.

Nuestras vidas transcurrían felices y en paralelo. Incluso sentamos la cabeza a la vez. Conocimos a dos chicas que viajaban en el AVE hacia Madrid para ver a ColdPlay. Cris y Julia, eran de Málaga como nosotros, habian terminado Filología Inglesa e iban a celebrarlo a Madrid ese fin de semana. Juanlu y yo íbamos a ver a nuestro grupo preferido, a la vuelta a Málaga teníamos que ponernos las pilas con el proyecto fin de Carrera, pero por delante teníamos un fin de semana de concierto y fiesta. Que suerte tuvimos. O fué el destino.

Yo estuve  tres con Cris  y nos casamos en la Iglesia de Los Mártires. Juanlu al terminar la carrera se fué a vivir a Barcelona con Julia. Estábamos todo el día mandándonos fotografías con el WhatsApp y hablábamos a menudo. Y todos los años no faltaba a la cita con nuestra cofradía, donde sacábamos a nuestra Virgen,  desde los diecisiete años. Ya venían a vernos Cris, Julia y mi hija pequeña. Juanlu y Julia no tenían hijos, seguían pensando que aún no era el momento.

Después de Semana Santa, empezamos a conocer por la prensa que en Barcelona había aumentado el número de radicalizados. Para entendernos, de terroristas en potencia. 

Juanlu, espaciaba más sus llamadas y sus WhatsApp, por Julia me enteré que Juanlu había hecho amistades por Internet y que iba mucho a la mezquita. Y si seguía así lo iba a dejar. 

El que era cofrade…y católico. Unas semanas antes de Navidad recibí la noticia de que lo habían dejado, ella no aguantaba más, Juanlu no era el mismo. Su bonita relación se rompió.

Pasaron los meses y llegó Semana Santa y Juanlu vino desde Barcelona. Le habían guardado su puesto en el trono. La tarde de la salida lo noté nervioso y esquivo, no era el de antes. Intenté tomarme un café y hablar con él sobre Julia y no me dió opción. Era Jueves Santo, se aferró al varal a los primeros toques de campana que daba el alcalde. Callado.

Mi primo Juan Luis, era arquitecto de profesión, malagueño, católico. Mis tíos dueños de una tienda en el centro, donde él echaba una mano antes de ir a Barcelona a vivir. Allí muy poco a poco dejó de ser el mismo.

Pasábamos por calle Larios y mi primo aprovechando la última parada del el trono antes de entrar en la Plaza de la Constitución, grito en árabe: “Alá es grande” y se inmoló. Cincuenta muertos y cientos de heridos.

El atentado más brutal en España después del 11M. El que escribe este relato puede contarlo porque no lo ha sufrido y espero que nadie lo sufra. Para ello trabajan nuestros Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Pero ¿estamos concienciados que la amenaza es real?

@jcebreros20

martes, 4 de abril de 2017

Mejor un hasta luego, que un adiós. (Semana Santa de Málaga I)


Años atrás, por estas fechas, las mariposas sobrevolaban mi barriga, como un ritual limpiaba unos zapatos negros, cuidaba de la túnica de terciopelo negro y el cíngulo dorado, mi madre me planchaba los pantalones de pinza y la camisa blanca. Los guantes negros que no se olvidase y el capirote que no se doblase. “Vámonos para el Molinillo” me decía mi padre embutido en un traje gris marengo con  diplomáticas rayas, olor a Varón Dandy, escudo de oro en la solapa y la medalla corporativa y un cigarrillo rubio, nadie le había regalado nada por ser Cebreros en la Hermandad de los Carteros, al contrario el trabajo de restaurador le salió gratis a la hermandad. El entusiasmo y el verdadero amor por el Arte, nunca lo olvidó. Muchas veces las cosas hechas con amor, son las que nadie puede pagar. Podrán agradecer, se pueden olvidar, pero pagar….no hay dinero para pagar el amor, por una Vírgen.

Después la restauraron otros, la Virgen de los Carteros, me da la impresión que no ha ocupado ese lugar preferente que merecen las verdaderas obras de arte, respaldadas por unas inquietudes cofrades y un entusiasmo fuera de lo común.

“Yo quiero llevar a la Piedad” mi gozo en un pozo, había listas de espera, tanta que dejé de pagar las cuotas de hermano y solamente volví a la Casa Hermandad para hacer fotos, muchos años después. Mucha amabilidad con aroma a ginebra y ron, un Viernes Santo.
Mi hermano, con una lumbociática, en cama, era Lunes Santo, yo un niñato, ¿tu no tienes ganas de sacar un trono? Pués me lleve la túnica de mi hermano y en los Mártires me colé, con unos diecisiete años. Nunca olvidaré ese trono con cinco varales con el borde de madera. Yo iba en la cola, varal C-5. Ya no se me olvidó jamás lo que es sacar un trono a la calle y encerrarlo.

Pasaron los años y la misma ilusión que tenía cuando niño en la Virgen de los Carteros, tenía por sacar Jesús de la Pasión, lo dejé en el A-2, que no dejaba que me arrebatase ningún enchufado de turno, ese puesto era mío, ganado con los años. Porque mira que hay encufados en las cofradías, mira que hay petardas y petardos, gente muy mal educada, que con una medalla en el cuellos se creen que tienen derecho a todo. Así nos va.
Una carta al hermano mayor diciéndole los motivos que tenía para irme de esa peña, ceñida de esparto, despertó su curiosidad, “mire usted que me voy por motivos personales”, por no decirle los verdaderos motivos. En fin, el feriante pagano, disfrazado de nazareno….
Y aterricé en Cautivo. Una compañera de trabajo tuvo la culpa. Al igual que una campaña publicitaria para elegir la nueva junta de gobierno y ver como se aprovechan de las cabezas de algunos para pisarlas, me hizo pensar que en las cofradías hay que dejar los sentimientos a un lado y si quieres vivir la fe, hay que hacerlo fuera del círculo cofrade, fuera de esos misticismos falsos, de ese “como quiero y no puedo, pues lo intento en una junta de gobierno”. O “el sueño de mi vida lo he cumplido: ya soy Hermano Mayor” Allá cada uno con su escala de valores, cada vez más debilitada.

Y también salí de aquella cofradía. Hay personas que sí merecen estar al lado del Cautivo, yo no.

Y la fotografía cofrade en medio de todo este follón de las cofradías. He hecho lo que he tenido que hacer en estos años, he hecho fotos, he escrito…he pasado buenos ratos, pero ahora toca poner punto y aparte. Me voy, pero vengo pronto. Espero venir pronto con esa ilusión del chaval que se compra la cámara y se quiere comer el mundo. Porque si de una cosa estoy seguro es que me duele La Semana Santa. Me duele Málaga. Y ahora lo mejor es no estar. Esto es un hasta luego, un nos vemos, un que os vaya bien, un suerte amigos….Pero lo siento, mis padres no me trajeron al mundo para vivir del peloteo, me trajeron al mundo para vestirme por los pies y decirle al pan, pan y al vino, vino.

@jcebreros20



domingo, 5 de febrero de 2017

El Whatsapp, ese invento del Demonio.

Da igual, era un día cualquiera a una hora cualquiera, el whatsapp no dejaba de vibrar en mi muñeca izquierda, porque soy de esos que tiene un reloj conectado al móvil, aunque no lo creáis es mucho más discreto que el sonido del móvil, menos molesto y no te pierdes nada.

Leo el mensaje en un semáforo en rojo y me doy cuenta, que no era tan importante, puede esperar. No es importante para mi, quizás al interesado o interesada le vaya la vida en ello. No creo. Gilipolleces de ese calado, no son vitales, así que sigo mi camino, escuchando a Frank Sinatra a duo con Bono (I got you under my skin) disfrutando mientras conduzco por Málaga, que ya es intentar disfrutar.

Otra vez el whatsapp: "a ver si tomamos café" llevamos así mas de un año, mientras cojo otro semáforo en rojo. De Frank Sinatra y Bono a The Style Council, sí lo se, llevo smartwatch y escucho la misma música de siempre, odio la canción del verano y las "radiofórmulas". Y no soporto a los triunfitos ni los programas donde salen niños de tercero de infantil cantado la "Zarzamora" mientras entre plano y plano sacan a la influencer de la madre, con lágrimas de cocodrilo rodando por sus mejillas de frustrada tonadillera.

Sigo escuchando a New Radicals,  me vuelve a vibrar la muñeca, lo siento, pero si me paro en un semáforo en rojo miraré el móvil. "Lo siento, pero ya tenemos fotógrafo", "no importa, que os vaya bien". Era un grupo de madres, que estuvieron dando por saco, un día y otro día, dos meses a ver si se decidían hacer el reportaje conmigo o con otro retratador, al poco tiempo me entero, que estaban arrepentidas de elegir al otro retratador, que casi les hace pedir un préstamo, pero que su orgullo, les impedía reconocer el error. Conozco esa actitud.

Sigo mi camino, escuchando música y de nuevo el whatsapp: "Lo siento Javier, pero no tenemos presupuesto", "no se preocupe" es mi respuesta, pero por dentro digo: "tieso, vistiendo ropa de marca, con Omega Sea Master, un deportivo" éste es un tonto contemporáneo, que quería que trabajase gratis. Pues que siga así, tendrá que sacarse el chino de sus zapatos de marca algún día, el trápala siempre acaba mal, engañado por un trápala.

Y sigo mi camino y llego a un barrio, el nombre no importa, suena el whatsapp otra vez, "después lo leeré" seguro que es para pedirme explicaciones de por qué después de once años, subí a una red social unas fotos del incendio fortuito de una Ermita. Y comienzo a hacer fotos de la vida en la cloacas de Málaga, a retratar la realidad, mientras un grupo de guapas chicas ensayan la coreografía de un desfile muy importante, que tendrá lugar esa misma tarde, al otro lado de la ciudad, donde las madres de ese marginal barrio, no dejan ir a sus hijas adolescentes, mire usted por donde se tienen que meter los prejuicios, esos que miran por encima del hombro. Las dos Málagas.

Y suena el teléfono: "¿como va tu reportaje?", "va genial, mejor de lo que me creía". "Mañana lo publicamos" "ok te lo envío como siempre".

Y me voy por la tarde a ese desfile, no soporto el postureo, menos cuando viene uno de las cloacas de Málaga, donde la gente suele tener problemas de verdad y no viven, en un mundo de cristal, o escondidos detrás del whatsapp, y de likes en Facebook o preocupados con ser  lo que no son. Son dos mundos totalmente contrapuestos, que conviven en Málaga, junto con otros mundillos: Cofrades, Carnavaleros, Futboleros....con su propio sello de identidad.

 Hay que hacer de todo en esta vida y aunque este post sea novelado, me ha venido bien para volver a escribir. A la crítica sin insultar, simplemente llamar al pan, pan y al vino, vino. Es una de mis pasiones, que le vamos a hacer, otros carecen de ellas.

@jcebreros20




lunes, 2 de enero de 2017

Marruecos, vecinos y amigos.

Poder viajar y escapar de la nebulosa que nos rodea en estos tiempos inciertos es una suerte inmensa. Empezar unas vacaciones en el norte de Marruecos y pasar el Año Nuevo en la frontera con Portugal es una suerte. Tambièn dejamos todas las comodidades del "mundo moderno" en Màlaga. Hasta el tipo de tilde.
Aquì en España se esperaba que DAESH atentara, y se blindaron las principales ciudades para recibir a 2017. Pero de nuevo fué una de las ciudades màs bellas del mundo y a la que tuvimos la suerte de visitar en nuestra luna de miel, hace ya unos cuantos aniversarios.

Me entristece mucho ver y leer sobre todo en redes sociales, como a unas personas que tienen distinta cultura que nosotros, pero que tienen la misma sangre, por su convivencia con nosotros durante ocho siglos, se les trate con desprecio y descalificativos. Eso no.

Marruecos nos ha tendido los brazos, nos ha protegido, nos ha ofrecido todo lo mejor de ellos, no puedo hablar mal de paìs vecino, no puedo hablar mal. A nadie le gusta que le traten mal, a ellos tampoco y a nosotros tampoco. Creo que se han tendido puentes de amistad. Puentes de intercambios culturales, que se haràn realidad cuando Dios quiera.  Creo que todos los buenos musulmanes, el marroquì de bien, terminan su saludo de despedida con "si Dios quiere".

Pués si Dios quiere, volveremos para contaros. No para convencer a nadie de que intolencia es fruto de algùn prejuicio enquistado.  Contar nuestras vivencias. Porque para hablar hay que conocer, vivir, convivir. Y acercarnos y dejar que se acerquen. Cierto es que corren malos tiempos, donde el fantasma del radicalismo sobrevuela por nuestras cabezas, no todos los musulmanes son radicales, ni todos los europeos unos santos con peana.

Y empieza un nuevo año donde todos son whatsapp con felicitaciones de copypega, ñoños comentarios en redes sociales, deseando idìlicos sueños, copiados unos de otros pero sin base sòlida. Cuando la realidad es que hubo un atentado en una ciudad de mayorìa musulmana. Estambul, se olvidò en Facebook. Como dirìa una persona conocida, "eso està muy lejos", lo que si estaba cerca era la amenaza sobre España,  pero el despliegue de seguridad, tan mediàtico como efectivo, hizo que no se produjese ninguna desgracia. Gracias a Dios.