domingo, 10 de abril de 2016

"Todo trabajo tiene su precio"

A medida que la sociedad va avanzando, en cuanto a tecnologías y modernidades, en cuanto a medios e inmediatez, accesibilidad a las nuevas tecnologías y lo que antes estaba dedicado a unos pocos y que ahora se ha convertido en un bien al alcance de muchos.

Supongamos que tu pareja, cumple los treinta, quereis sorprenderlo como Dios manda y os vais tu amiga y tu al Media Mark, porque todo el mundo va a Media Mark. Y le compras su cámara de "echar" fotos. Lo primero que preguntas al vendedor del polo rojo, es "¿esta cámara hace buenas fotos?" el vendedor sin querer entrar en discusiones escatológicas y filosofar sobre el arte y las actitudes del fotógrafo al que va destinado tan maravilloso regalo, el ojo del fotógrafo, el profesional, que si no es aficionado,  no es un buen profesional y diversos puntos que no van incluidos en el precio de la cámara, se dirige a la caja, mira la referencia y te dice: son 499€, incluye el objetivo, el cargador, una bateria y un curso on line: "La fotografía al alcance de todos". Las tarjetas de memora aparte.

Y llega el dia del cumple del futuro fotógrafo. Le das la caja de envoltorio rojo, con ticket regalo, la abre, mira asombrado y te da un beso por cada euro que te ha costado su nuevo juguete.

Ha pasado un mes y su contador interno lleva cinco mil disparos. Tu novio ni se ha leido las instrucciones de la camara y el curso, para que lo va a hacer, el ya sabe hacer fotos con el movil. Y lo más importante, sabe firmarlas y subirlas a facebook.

Tu que eres muy mona, le pides a tu novio que te fotografíe y te suba a Facebook. Ahí comienza el estrellato. Cada "like" es un subidón del ego, un empuje al orgullo de fotógrafo que dispara en automático y que no sabe por qué el flash salta solo, como por arte de magia.

Pués eso, poco más o menos está pasando. Y se está destrozando, a golpe de like la fotografía, la magia que tienen los desfiles,  las sesiones de fotos, las bodas, las comuniones y las fotos del retoño de la casa. El subir fotos casi sin verlas, la postproducción, es una gran desconocido, el blanco y negro, es antiguo. Y tener que ser más rapido que otros, que quizás se gane la vida con su cámara.

Malos tiempos para la fotografía, las redes sociales acabarán con  la fotografía. Y sobre muy poquit@s entienden que esto  no es gratis, como el señor mayor que hace canastos, no los hace para regalarlos, si no porque todo requiere su tiempo y su esfuerzo, sus materiales, dedicación. Todo tiene su precio. Y de él saldrá si quiere regalar o no. Porque el pasar fotos se debe acabar o acabará con el que hace fotos y se preocupa por seguir formándose y aprender. Que salga de los que somos fotógrafos, que hemos pasado la edad del pavo, esa que describía unas lineas más arriba. El poner precio a nuestro trabajo. Si hay que regalar, que salga de mi corazón, que no sea una obligación.

@jcebreros20

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